24/10/2007
El riesgo de fraude en pagos por Internet es ´potencialmente elevado´
El riesgo de fraude en los pagos por Internet es "potencialmente elevado" y los métodos utilizados para las transacciones en línea tienen problemas "a menudo inquietantes", según un estudio del Banco de Francia Agencias (@) El informe, divulgado el lunes, señala que los dos principales problemas son la verificación de la identidad de compradores y vendedores y la protección de los ordenadores de los compradores frente a posibles ataques exteriores. Respecto al primer punto, el Banco de Francia lamenta que en las transacciones es normalmente el cliente el que se identifica y precisamente advierte de que "la ausencia de identificación fuerte y mutua crea riesgos de fraude importantes". En cuanto a los ordenadores de las personas que hacen compras por Internet, el banco emisor subraya la "débil" protección frente a tentativas exteriores de controlarlos y a los ataques de virus o a la carga no solicitada de programas por Internet. En la actualidad, hay cerca de 150 medios de pago por Internet en Europa, que el Banco de Francia dividió en dos categorías: los dispositivos materiales (como calculadoras para autentificar o teléfonos móviles) y los programas informáticos (contestador electrónico, monedero virtual, etc). Un sector vulnerable La tendencia es privilegiar los medios de pago informáticos, lo que no contribuye al control satisfactorio de la vulnerabilidad del comercio electrónico. Aunque no hay datos completos y fiables sobre la magnitud del fraude en los pagos por Internet, el Banco de Francia señala en este estudio que "se explotan de forma no despreciable" los fallos del sistema. Según los datos del instituto Gartner Group, se detectó fraude en un 1,1% de los pagos con tarjeta de crédito por Internet, cuando el nivel de fraude en todos los pagos con tarjetas fue del 0,026%. La entidad emisora propuso, para reforzar la confianza de los usuarios, la creación de una certificación de seguridad de los sistemas de pago o una autoridad de registro para el desarrollo de la firma electrónica. Para solucionar este posible problema, tenemos iniciativas como la del Consejo General del Notariado y Andersen, que han firmado un acuerdo de colaboración para estudiar y desarrollar mecanismos e instrumentos que impulsen la confianza en las transacciones por Internet. La creencia de que la falta de confianza es el "principal freno" para el comercio electrónico y, en general, para la transformación de las relaciones entre la Administración, empresas y particulares a través de Internet, ha propiciado un acuerdo que pretende proyectar la "economía digital". Como primer fruto del mismo, se pondrá en marcha el estudio y desarrollo de un sistema seguro en Internet mediante la utilización de tecnologías avanzadas de validación de certificados y emisión de recibos digitales, junto con la incorporación de la firma digital de la Fundación para el Estudio de la Seguridad en las Telecomunicaciones (FESTE).