03/01/2009
El plan de identificación de heces por ADN copiado por Paterna sólo ha censado 100 perros en 4 meses
El "New York Times" destaca el proyecto israelí para acabar con los excrementos en las calles como una de las mejores ideas de 2008
Banderita de protesta colocada sobre un excremento en Castelló. Carlos pasqual Ramón Ferrando, Valencia El proyecto israelí para acabar con las heces en las calles que ha copiado Paterna sólo ha logrado censar cien perros en cuatro meses en una ciudad de 188.900 habitantes. El plan es voluntario y está basado en recompensar a las personas que tiran los excrementos en unas papeleras especiales, similares a las que hay en poblaciones como Valencia o Torrent. La diferencia es que analizan las heces y los dueños reciben premios como bolsas de comida o recoge excrementos. A pesar del escaso éxito que de momento está teniendo la iniciativa, el prestigioso diario The New York Times la ha seleccionado como una de las ideas más brillantes de 2008. La propuesta de copiar la idea, como ha venido informando Levante-EMV, la ha lanzado la Asociación de Vecinos de Campamento de Paterna. El colectivo quiere que se realicen pruebas de ADN a los perros de Paterna con el objetivo de multar a los propietarios que no recojan los excrementos. El alcalde de Paterna, Lorenzo Agustí, ha calificado de "brillante" la propuesta, está dispuesto a ponerla en marcha y a que el Ayuntamiento pague las pruebas genéticas. Un concejal de distrito de la ciudad austríaca de Viena, Manfred Juraczaka, ya intentó en 2005 poner en marcha la iniciativa, pero fracasó. El proyecto israelí, que se está llevando a cabo en la ciudad de Petah Tikva, arrancó a mediados de septiembre tras tres años de estudios. El plan está basado en recompensar a los dueños de los canes que recogen los excrementos en vez de multarlos. El Ayuntamiento de Petah Tikva has instalado papeleras con dispensadores de bolsas para recoger las heces. Responsables de limpieza extraen los excrementos depositados en las papeleras especiales, un técnico analiza la composición del ADN y lo compara con la base de datos en la que de momento sólo están dados de alta cien perros. Los dueños de los canes registrados que utilizan este tipo de papeleras reciben bonos para conseguir bolsas de comidas o recoge excrementos. Estudiantes. El proyecto israelí ha implicado a un grupo de estudiantes de doce años de una escuela local que van de puerta en puerta informando a los propietarios de los perros de la iniciativa y advirtiéndoles de los problemas higiénicos de los excrementos ya que tienen bacterias y pueden contener gusanos. Los responsables del plan de Petah Tikva quieren hacerlo obligatorio si finalmente obtiene una buena aceptación. El Ayuntamiento de Paterna está a favor de la idea, que tendría un carácter obligatorio desde el primer día, ante incumplimiento generalizado de la ordenanza que obliga a recoger los excrementos bajo la amenaza de una sanción de entre 501 y 1.000 euros. El problema, según reconoció ayer el alcalde, es que algunos dueños de perros sólo recogen el excremento si tienen un policía delante. El Ayuntamiento barajó la posibilidad de que controlaran policías de paisano, pero la Delegación del Gobierno lo impidió.