13/07/2009
Las cámaras de seguridad de Tropical Manises graban a un ladrón en pleno robo.
13.07.09 LAS PROVINCIAS (COMUNITAT VALENCIANA) VALENCIA, SUCESOS
La comerciante difunde las imágenes para identificar al joven que hurtó un loro
JAVIER MARTÍNEZ | VALENCIA La historia se repite. Un ladrón es grabado por las cámaras de seguridad de una tienda de animales. El individuo entra con un casco de moto para ocultar su rostro, coge una jaula con un loro, saca a la calle el botín con plumas y se marcha tan tranquilo en una moto. El hurto tuvo lugar el pasado 23 de junio en un establecimiento de la calle San Antonio en Mislata. La serenidad y rapidez con la que actuó el caco sorprendió a las empleadas de la tienda Tropical Manises. Las trabajadoras se quedaron perplejas. En un abrir y cerrar de ojos, el individuo ya se había apoderado de Lory, un loro australiano nacido en cautividad hace un año y medio. El ladrón subió a su ciclomotor tipo ‘scooter’ y huyó del lugar. Su calma y atrevimiento al mismo tiempo no levantaron sospechas en la calle San Antonio. Una joven que atendía a un niño de corta edad en su carrito no se inmutó ni detectó la presencia del ladrón a escasos centímetros. Todo parecía que le había salido bien, pero el malhechor desconocía que la tienda de animales tiene 10 cámaras de seguridad conectadas a un circuito cerrado de televisión. La escena del robo fue grabada y las imágenes ya se encuentran a disposición de los investigadores de la Policía Nacional de Mislata. «Hemos decidido difundirlas por si alguien reconoce la moto o al ladrón», explica Pilar Moreno, propietaria del establecimiento. «Lory es un loro arco iris, una de las aves más hermosas del mundo», afirma la comerciante. «Después de la gripe aviar, estos animales no tienen mucha salida en el mercado», añade Pilar. Y es que el posible comprador se enfrenta a una importante sanción por contrabando al no poder justificar su procedencia legal. El loro está valorado en 600 euros. La dueña de Lory confía en poder recuperar el ave tras la difusión de las imágenes del robo y las investigaciones de la Policía Nacional. «Ya ocurrió algo parecido hace dos años cuando cinco mujeres nos robaron dos cachorros de Bulldog», afirma Pilar. En aquella ocasión, la comerciante de Mislata también acudió a los medios de comunicación para que informaran de la sustracción de los perros. Y varios días después, los pequeños canes fueron devueltos. «Ahora puede pasar lo mismo. Quizás, alguien conoce al ladrón y pone a la policía sobre su pista», conjetura la mujer. Según el testimonio de un testigo, el joven que hurtó el loro tiene una edad comprendida entre los 15 y 20 años y lleva un tatuaje en su brazo derecho. Al parecer, el ladrón había entrado con anterioridad en la tienda. Todo parece indicar que se hizo pasar por un cliente para estudiar las medidas de seguridad del establecimiento. Por ello, el joven utilizó unas gafas de sol y un casco de moto para ocultar su rostro. Las cámaras de seguridad y los carteles que anuncian su colocación no amedrentaron al caco.